Cosmos · C. Sagan
Historia de la filosofía · Unidad 1

Del mito al logos

El origen del pensamiento filosófico a partir de la crítica al pensamiento mítico, a través del episodio «El espinazo de la noche» de la serie Cosmos de Carl Sagan.

Resultado de aprendizaje · CS.F.5.1.1 Tema · Origen de la filosofía
«El universo se había vuelto mucho más grandioso de lo que yo había imaginado.» — Carl Sagan, Cosmos
Marco conceptual

¿Qué es el pensamiento mítico y qué es el logos?

Durante milenios, la humanidad explicó el mundo mediante relatos sagrados. En las costas de Jonia, hace 25 siglos, surgió una idea nueva: que el mundo puede conocerse sin recurrir a los dioses.

El pensamiento mítico

Explica la realidad por la voluntad caprichosa de dioses y espíritus. La naturaleza es un misterio y nada ocurre sin la intervención divina. Se responde quién lo hizo, no cómo ocurrió.

El pensamiento racional (logos)

Explica la realidad por principios, fuerzas y leyes naturales. El universo es cosmos: ordenado, regular y, por eso mismo, cognoscible.

El «cosmos»

Palabra que designa un universo bien ordenado y armonioso, sometido a reglas que incluso la naturaleza debe obedecer. Se opone radicalmente a la idea de caos.

Los mitos en Cosmos · 1 de 2

01. Los relatos míticos que aparecen en el episodio

El «espinazo de la noche»

Los bosquimanos !Kung del desierto de Kalahari (Botsuana) llaman así a la Vía Láctea: creen que sostiene el cielo. Si no fuera por ella, trozos de cielo caerían sobre nuestras cabezas.

Pueblo !Kung · Kalahari

La leche de Hera

Los antiguos griegos explicaban la banda luminosa del cielo nocturno como la leche de la diosa Hera, rociada desde su pecho a través de los cielos. De ahí el nombre «Vía Láctea».

Grecia antigua

Marduk y la tierra firme

Los babilonios decían que su dios Marduk puso una estera sobre la faz de las aguas y apiló tierra encima para crear la tierra seca.

Babilonia

Los dioses que gobiernan la naturaleza

Los seres poderosos del cielo fueron promovidos a dioses, con nombres, parientes y responsabilidades cósmicas. Si los dioses estaban contentos, había alimento; si no, sobrevenían sequías, inundaciones, tormentas, guerras, terremotos, erupciones y epidemias.

Religión antigua
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02. Otros relatos y creencias míticas

Las hogueras de otros vagabundos

Una conjetura de los primeros seres humanos: las estrellas serían fogatas encendidas por otros pueblos nómadas en el cielo, muy lejanas porque dan muy poca luz.

Cazadores-recolectores

Las enfermedades como castigo divino

Se creía que las enfermedades eran causadas por demonios o por los dioses. Toda desgracia exigía apaciguar a las divinidades, lo que hizo surgir una vasta industria de sacerdotes.

Creencia generalizada

El Sol y la Luna como dioses

La creencia dominante en tiempos de Anaxágoras: el Sol y la Luna eran divinidades. Sostener lo contrario se consideraba un delito religioso de impiedad.

Grecia, s. V a. C.

Zeus, señor del cielo

Zeus y Marduk eran considerados, cada uno, rey de los dioses y dueño del cielo. El contacto entre culturas hizo evidente la contradicción entre ambos relatos.

Grecia y Babilonia
Las explicaciones racionales · 1 de 2

03. Lo que reemplazó a los mitos

Tales de Mileto

El mundo había sido una vez, sobre todo, agua; pero fue un proceso natural el que explicó la tierra seca, semejante a la sedimentación que observó en el delta del Nilo. Tales conservó la idea babilónica… pero dejó fuera a Marduk.

s. VI a. C. · Mileto

Anaximandro de Mileto

Mediante la sombra móvil de un bastón vertical determinó con exactitud la duración del año y de las estaciones. Concluyó que la vida se originó en el agua y el barro y luego colonizó la tierra seca: «los seres humanos deben haber evolucionado de formas más simples».

24 siglos antes de Darwin

Empédocles

Con el «ladrón de agua» —una esfera de bronce con agujeros— demostró que existe algo invisible que ejerce presión: el aire. Descubrió lo invisible y lo pensó como materia finamente dividida.

Sicilia · s. V a. C.

Anaxágoras

Enseñó que la Luna es un lugar hecho de materia ordinaria y que el Sol es una piedra incandescente muy lejana en el cielo. Por ello fue condenado, declarado culpable y encarcelado por impiedad.

Coste personal del logos
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04. De los átomos a las galaxias

Demócrito de Abdera

Todo se compone de átomos que se mueven en el vacío. La Vía Láctea es el agregado de la luz de innumerables estrellas débiles. Los mundos nacen y mueren. Nada ocurre al azar: todo tiene una causa material. «El hombre es un microcosmos».

s. V–IV a. C.

Pitágoras de Samos

Primero en sostener que la Tierra es una esfera. Bajo toda la naturaleza hay una armonía matemática. Usó por primera vez la palabra cosmos para designar un universo ordenado y armonioso, accesible al entendimiento humano.

s. VI a. C. · Samos

Aristarco de Samos

La Tierra gira sobre su eje una vez al día y se mueve alrededor del Sol, que es mucho más grande que ella. Situó correctamente nuestro lugar en el sistema solar. Por ello fue acusado de herejía.

3 siglos después de Pitágoras

Christiaan Huygens

Perforó agujeros en una placa de latón y la sostuvo frente al Sol para comparar su brillo con el de Sirio. Concluyó que Sirio debía estar 28.000 veces más lejos que el Sol (en realidad, 8,8 años luz). Experimento plenamente jonio.

Holanda · s. XVII

Harlow Shapley

Cartografió la posición de los cúmulos globulares y demostró que el Sol no está en el centro de la galaxia: vivimos en las afueras, en los suburbios de la Vía Láctea.

Final de la Primera Guerra Mundial

Johannes Kepler

Aunque intentó interpretar el cosmos con los sólidos pitagóricos y la perfección platónica, irónicamente fue quien ayudó a restablecer el antiguo método jonio: contrastar las ideas con las observaciones.

Hacia 1600
Síntesis comparativa

Del mito al logos: el relevo de las explicaciones

Explicación mítica Explicación racional que la sustituye
El «espinazo de la noche»: la Vía Láctea sostiene el cielo. La Vía Láctea es el agregado de la luz de innumerables estrellas débiles (Demócrito).
La Vía Láctea es la leche de la diosa Hera. Es una banda de 100.000 millones de estrellas vistas de canto; el Sol ocupa un lugar periférico (Shapley).
Marduk apila tierra sobre las aguas para crear lo seco. Tales: la tierra firme resulta de procesos naturales de sedimentación, como en el delta del Nilo.
Los dioses gobiernan la naturaleza y explican cada suceso. Existen principios, fuerzas y leyes de la naturaleza; el universo es un cosmos cognoscible.
El Sol y la Luna son dioses. Anaxágoras: la Luna es materia ordinaria y el Sol una piedra incandescente muy lejana.
Las enfermedades son causadas por demonios o por los dioses. Las enfermedades tienen causas naturales; no requieren la intervención divina.
Las estrellas son hogueras encendidas por otros nómadas. Las estrellas son soles muy lejanos, a años luz de distancia (Aristarco, Huygens).
Protagonistas

Filósofos y científicos mencionados en el episodio

Filósofos jonios y presocráticos

Tales de Mileto Anaximandro de Mileto Anaxágoras Empédocles de Sicilia Demócrito de Abdera Pitágoras de Samos

Filosofía griega clásica

Platón Aristóteles

Sagan los presenta como los adversarios del espíritu jonio: despreciaron la observación y el experimento, sirvieron a los tiranos y justificaron una sociedad esclavista.

Astrónomos de la Antigüedad

Aristarco de Samos

Defendió el heliocentrismo 18 siglos antes de Copérnico, quien lo citó en su manuscrito pero suprimió la referencia en la versión final.

Ciencia moderna

Nicolás Copérnico Johannes Kepler Christiaan Huygens Harlow Shapley Leonardo da Vinci Cristóbal Colón Charles Darwin

Ingeniería y poder

Teodoro, maestro ingeniero Polícrates, tirano de Samos

Teodoro: la llave, la regla, la escuadra, el nivel, el torno, la fundición del bronce. El túnel de Polícrates, de un kilómetro, atravesó una montaña en 15 años.

Conclusión

La filosofía nace cuando el ser humano deja de preguntar quién hizo el mundo y empieza a preguntar cómo funciona.

El paso del mito al logos

No fue un cambio de creencias, sino de método: la observación, la experimentación y el razonamiento sustituyen a la autoridad del relato sagrado.

Un mundo cognoscible

La gran idea jonia: la naturaleza tiene regularidades, reglas que incluso ella debe obedecer. Por eso sus secretos pueden descubrirse.

Las condiciones del asombro

Jonia era periferia de los imperios: diversidad de pueblos, mercados, dioses y lenguas. La ausencia de un poder único que impusiera conformidad hizo posible la libre indagación.

Una conquista frágil

La tradición jonia fue suprimida, ridiculizada y olvidada. La ciencia puede perderse; no está garantizada. Volver a ella es una decisión, no una herencia.

«Hacemos que nuestro mundo sea significativo por el coraje de nuestras preguntas y por la profundidad de nuestras respuestas.» — Carl Sagan, Cosmos