No es un cuestionario. Es un tribunal vivo: en cada caso usarás un mecanismo disciplinario distinto. Clasificarás, vigilarás, cuantificarás, examinarás. Cada acción hará funcionar —o no— el poder de la norma.
Siete casos. Siete minijuegos. Una sola pregunta de fondo: ¿qué tipo de juez disciplinario serás?